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El bosque más grande del mundo, creado por el hombre está en Venezuela


Entre los estados Anzoátegui y Monagas existe el Bosque de Uverito, también llamado “las plantaciones de Uverito”, y tuvo casi 600.000 hectáreas de Pino Caribe.


El bosque de Uverito es un paño forestal artificial plantado en Venezuela. Dichas plantaciones colaboraron con un cambio climático que permitió salvar a la mesa de Guanipa de convertirse en un gran desierto.​ Tal fue su crecimiento y desarrollo, que se convirtió en el bosque creado por el hombre más grande del mundo



Este bosque es un proyecto que fue iniciado en el año 1961 por el ingeniero forestal y agrónomo José Joaquín Cabrera-Malo en conjunto con la Corporación Venezolana de Guayana y el Ministerio de Agricultura y Cría, los cuales introdujeron plantaciones de Pinus caribaea var. hondurensis en las sabanas de Uverito con fines industriales.


El proceso de forestación


El programa de plantaciones de Uverito se inició con un vivero y fue financiado por el estado venezolano, el cual invirtió para realizarlo 275 millones de dólares durante treinta años. Proforca es la empresa que desde 1988, maneja el bosque, para promover el desarrollo de la industria forestal y de la madera en el oriente del país.



Maneja una superficie plantada de pino Caribe de más de 600 mil hectáreas, concentradas en un lote boscoso ubicado al sur de los estados Anzoátegui y Monagas, que sigue siendo hoy en día el bosque ideado y desarrollado más grande del mundo creado por el hombre.


El agrónomo José Joaquín Cabrera Malo hizo experimentos en el área sembrando pinos Caribes. Las primeras pruebas de siembra de pino Caribe en la Mesa de Guanipa se realizaron porque le mortificaba como la fuerza de los vientos estaba acabando con la poca capa vegetal que la cubría.



Terminada su carrera en Caracas, en los años cincuenta, Don José J. Cabrera formó parte de una comisión de Cordiplan que visitó la zona fronteriza entre Siria e Israel, encontrándose con la increíble visión de dos mundos muy diferentes, del lado israelí había un frondoso bosque y del lado sirio sólo había desolación.

Investigando llegó a la conclusión de que, en un ambiente desértico como el de Guanipa, sólo se podía plantar una conífera en particular, el pino caribe (Pinus caribaea) -pino natural de Centroamérica-. Esta conífera es muy rústica, no necesita extraer muchos nutrientes del suelo ya que, en sus raíces, en simbiosis, vive un hongo que crea las sustancias necesarias para su desarrollo.


A comienzos de los sesenta buscó apoyo y patrocinado y financiado por la CVG (Corporación Venezolana de Guayana) que dirigía el ingeniero y general Rafael Alfonzo Ravard, y volvió su mirada a la meseta de Guanipa.

Para iniciar el vivero se tomaron las tres variedades existentes de pino caribe procedentes de Cuba, Bahamas y Honduras, decantándose posteriormente por la hondureña.



El 6 de junio de 1966 comenzó la plantación de los primeros plantones del vivero de Uverito. Al principio todo era manual y muy lento ya que solamente se puede plantar durante dos meses al año. El ingeniero Cabrera Mato desarrolló una máquina para poder plantar hasta un millón de plantas durante esos dos meses benignos.


Actualmente el “Bosque de Uverito” o también llamado “plantaciones Uverito”, es una plantación de 600.000 hectáreas, un "monobosque", el bosque más grande plantado por el hombre. Este bosque es el responsable del espectacular cambio climático de la zona. Como referencia... a mediados de los años cincuenta, cuando se construyó el acueducto que le suministra agua a la isla de Margarita, los registros pluviométricos de la zona daban de dos a tres días de lluvia al año, hoy son frecuentes los "chaparrones tropicales" durante la estación lluviosa. Y como consecuencia a esta zona ha acudido la fauna, desde aves a grandes y pequeños mamíferos e insectos. Se ha generado un ciclo vital completo.




A partir de febrero de 2018, se creó la empresa mixta Mavetur (Maderas de Venezuela y Turquía) de conformidad con el Decreto N.º 3667 y en la Gaceta Oficial N.º 41588. El acuerdo estableció que Maderas del Orinoco poseería el 51% de las acciones, mientras que Glenmore Proje Insaat tendría el 49% de las acciones. Igualmente se determinó que Mavetur era responsable de la reforestación de una determinada proporción del bosque; ya que, durante el período 2018-19 no se plantaron árboles. Por el contrario, los empleados de Maderas del Orinoco condenaron a Mavetur solo por deforestar para exportar madera.



En 2019, los constantes incendios destruyeron más de 200.000 hectáreas y otras fueron deforestadas. Para diciembre de ese año, solo quedaban 110.000 hectáreas.


Cabrera Malo en una nota publicada por ASISHA comento: “Nosotros si lo podemos expresar, a los cuatro vientos. El objetivo fue uno solo, salvar la meseta de Guanipa, que iba a transformarse en un gran desierto y no 30 años después, usufructuar esta noble labor en pro de un supuesto desarrollo.


Ojalá que la ambición de esos vivos u oportunistas, que aparecen siempre cuando las cosas están hechas, no malogren esta obra mundial en materia de forestación”


El bosque de Uverito se está muriendo


Al menos 200.000 hectáreas se perdieron a consecuencia de los incendios forestales por lo que, actualmente, solo quedan 400.000 de las 600.000 hectáreas de pino caribe sembradas por el hombre y que abarcan las zonas suroeste de Monagas y sur de Anzoátegui.


José J. Cabrera Malo (1921-2016), ingeniero forestal y agrónomo venezolano, de joven, conoció la mesa de Guanipa, que es una formación geológica en el oriente de Venezuela, a la altura de los llanos orientales, al sur del estado Monagas.



En ese entonces, la erosión producto de las fuerzas de los vientos causaba un severo daño a la poca capa vegetal que ahí se encontraba, solo la fiera resistencia de los árboles chaparros mantenía cierto verdor.


Este bosque es el responsable del espectacular cambio climático de la zona. Como referencia... a mediados de los años cincuenta, cuando se construyó el acueducto que le suministra agua a la isla de Margarita, los registros pluviométricos de la zona daban de dos a tres días de lluvia al año, hoy son frecuentes los "chaparrones tropicales" durante la estación lluviosa. Y como consecuencia a esta zona ha acudido la fauna, desde aves a grandes y pequeños mamíferos e insectos. Se ha generado un ciclo vital completo.



Cabrera Malo, busca apoyo y luego de muchas diligencias consigue financiamiento para que le permitan forestar la meseta con una variedad de pinos caribe, que era el árbol que más se adaptaba a las inhóspitas condiciones climáticas de la zona. Ardua labor que concluyó con la reforestación de alrededor de 500 mil hectáreas.



Años después, cuando de nuevo explora la meseta la encuentra, en el franco camino de convertirse en un gran desierto en medio de los llanos orientales.

Lo que un día se llamó “El bosque de Uverito”, el bosque artificial más grande del mundo hoy día es un desierto.


En 2019, los constantes incendios destruyeron más de 200.000 hectáreas y otras fueron deforestadas. Para diciembre de ese año, solo quedaban 110.000 hectáreas sembradas.


Hoy en el año 2020 poco queda del bosque de Uverito, de ese coloso forestal que un día fue orgullo venezolano.


Mientras escribo esto recuerdo que mi hijo Ezequiel, corría por esas tierras. Nosotros vimos crecer esos maravillosos pinos, y hoy con mucha tristeza veo estas fotos de esos pinos secándose.



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